En días pasados, la polémica por el matoneo en redes sociales volvió a ser relevante en la comunidad académica universitaria del país, porque en un grupo de Facebook llamado “Chompos y cursos ásperos Uniandes” se hizo un meme que mencionaba a Carolina Sanín, profesora de la Universidad de los Andes. En el meme se hacía referencia a la profesora en un tono más bien de burla, haciéndole un chiste sexual que la comparaba con un trozo de pizza, papas fritas y un tarro de nutella. El chiste subido de tono, empezó a tener relevancia cuando Sanín y varios otros personajes de la comunidad universitaria empezaron a protestar en contra del contenido. Los reclamos de los protestantes indicaban que la Universidad debía silenciar a este grupo y sus actividades impropias de una comunidad estudiantil, pues mostraban continuamente visos de acoso sexual, racismo, estupidez e ignorancia (entre otros). La comunidad de “Chompos” no se demoró en responder y asediar a los protestantes con memes y arengas anti feministas que inundaron las redes sociales de quienes estuvieron en contra del acto violento contra la periodista.

Al día de hoy, varias son las peticiones de los defensores atienden a diferentes naturalezas, pero principalmente se dividen en las siguientes:

  1. Que las directivas de la Universidad se ocupen de silenciar al grupo que “no representa” a la comunidad.
  2. Que se les castigue a quienes estén detrás de los actos violentos perpetrados en la red social.

Incluso hay quienes buscan acabar la comunidad en redes sociales porque usan principios terroristas.

En esta pequeña pieza de opinión, mi propósito es explicar por qué las soluciones que se le han buscado a los actos violentos del grupo son aún más violentos y represivos que los mismos sabotajes. También la idea es dar alguna respuesta a cómo es posible mejorar la situación con este grupo que, si bien muestra los malestares de una vida inmersa en la violencia y el morbo, también está compuesto por personas que probablemente necesiten ayuda y no ser silenciados.

carolinasanin

La publicación de facebook en la que Sanín fue mencionada

Silenciar es el arma más efectiva

“Chompos” no es una idea nueva, es más, es tan solo la respuesta de la comunidad Uniandina que tienen a grupos como “MyEF” de la Universidad Nacional y en general a grupos de internet donde las personas se convocan virtualmente para discutir temas de interés que no necesariamente tienen que ver con la agenda de cosas permitidas socialmente. El ejemplo más claro y ya un poco trillado es el board de internet 4chan.org/b/, donde nacieron grupos como Anonymus que hoy en día siguen causando revuelo y estragos en el mundo digital, y donde también se publican contenidos al margen de la ley que atentan contra las normas sociales aceptadas en los medios mainstream: pornografía infantil, suicidio, homicidio, etc.

Por más de que actos terribles se ejecutaron, estos grupos se han mantenido firmes en las redes y siguen creando contenido.En realidad los esfuerzos sociales por acabarlos no están concentrados en determinar por qué existen estos grupos y ayudar que las personas que los componen tengan un comportamiento menos tóxico frente a la sociedad, los esfuerzos están concentrados en silenciar a estas personas y hacerle entender al mundo que no existen. Así seguramente vamos a arreglar a todos los que no son “normales” invisibilizándolos y enviándolos al destierro.

El mismo caso se ve en el problema de la periodista Sanín con los memes creados en la página de Chompos donde ella es protagonista. Desde el instante en el que la profesora se da cuenta de la existencia de los contenidos, llama a una guerra en redes sociales en donde una campaña de repudio en contra de la Universidad, de la clase social a la que pertenecen los estudiantes, de los estudiantes que no comparten sus visiones políticas  e incluso en contra de la calidad de la educación que entrega a la institución, todo porque a un estudiante se le ocurrió que era cómico decir de forma agresiva que Sanín era algo que se quería comer. Ahora la profesora se vale de la burocracia para silenciar al grupo y hacer que nunca más desadaptados de este tipo se metan con su integridad.

Aquí es donde el discurso de los humanistas y sus defensores pierde sentido, porque si de alguna forma todos somos humanos y todos tenemos derecho a pertenecer a una comunidad, como lo hacemos físicamente ¿Por qué nadie le da el derecho a esta gente de tener un debate o una discusión sobre el problema? Durante los días que ha durado la polémica, Sanín nunca ha citado a los  representantes de los grupos a reunirse con ella, ni a dialogar, ni a hacer un foro en el que discutan por qué la violencia de género es un problema.

Pero no. Hay que silenciarlos, porque en esta sociedad la única vía es la punitiva, sin importar la violencia que represente el hecho de quitarles la oportunidad a personas que viven en un estado de violencia constante, la oportunidad de volverse voceros de las vías del diálogo. Esta es la muestra de que en nuestro país no hemos comprendido cómo se solucionan los conflictos ¿No les suena conocido este caso? Sí, en los últimos días a un grupo guerrillero le quitaron la oportunidad de vincularse a la vida civil para dejar de asesinar.

Es muy fácil hablar bien y lindo y decir que uno tiene a toda la literatura defendiéndole, pero cuando se trata de reconocer que un enemigo es un ser humano en sufrimiento también, ahí la cosa cambia. Y es entendible que la profesora tema por su integridad, pero ya tiene el apoyo de una comunidad que convoque a un diálogo con los “matones” de “Chompos” y solucionen sus diferencias ideológicas en una discusión académicamente respetable. También es un hecho que el anquilosado sistema de seguridad con el que cuenta la Universidad de los Andes le ofrece las garantías para que un evento de este tipo tenga todas las garantías que le requieren.

El crímen y el castigo

Es difícil saber qué tipo de crimen cometió la persona que publicó el meme inicial, porque en realidad es muy difícil saber el perjuicio al que se enfrentó la periodista. De cualquier forma, hoy hay especulaciones de que se iniciará un proceso legal en contra de los estudiantes que administran la página y los creadores del contenido. En dado caso que algún proceso de este tipo se logre ajustar, existen probabilidades de que los estudiantes no solo queden expulsados de la Universidad, sino que enfrenten un juicio público como el que enfrentaron los protagonistas del caso Colmenares y el muchacho del Audi que estrelló aun taxi manejando borracho y mató a dos personas.

Cualquiera de los posibles castigos que se impongan, será una muestra pública de lo que le puede pasar a una persona que de cualquier forma arremete contra la agenda ética de nuestra sociedad, amedrentando a los posibles integrantes de aquellos grupos para que no den una discusión clara explicando cuál es el origen de estos comportamientos violentos en contra de grupos sociales que hoy reciben un blindaje especial por esa agenda ética. Se volvería otro caso más donde no solo la burocracia académica se interpuso ante un posible debate que puede resultar en una investigación social, pero también otro triunfo para la discriminación positiva.

Especulo sobre el porqué de estas conductas, que más allá de que las avale o no, son situaciones reales que la agenda académica no se quiere sentar a discutir porque no hay cuórum para este tipo de discusiones. Pienso que esta es una sociedad solitaria, que ha reforzado esa soledad a través de la interacción en redes sociales, que esas interacciones se ven fortalecidas por la falta de espacio de debates en temas como: ¿Por qué si los indigentes son la mayoría hombres, no es un problema de género? O ¿Por qué debemos todos adherirnos al hecho de vivir en un mundo feminista? Es decir ¿es tan difícil volverlo una discusión y no un argumento para el exterminio? Sí, sí lo es, porque la academia y su agenda han dejado esos temas atrás por miedo de los que tienen dudas sobre ello a ser tachados o mirados como bestias.

Hoy en nuestro país hay un ejemplo similar: El proceso de paz. Muchos detractores del SÍ nunca se reconocieron socialmente porque tuvieron miedo de ser tachados por sus familiares y amigos como ignorantes, bestias o guerristas, cuando sus motivaciones para votar NO, podían estar fomentadas más por la duda que por la convicción sobre el tratado. Igualmente con los detractores del NO: No todos son homosexuales, ni todos buscan que Colombia pase a tener un modelo económico como el de Venezuela, incluso hay muchos que no creían plenamente en el acuerdo pero votaron por SÍ por la luz de esperanza que representaba para el progreso del país. Ambos merecen el respeto y el derecho a hablar que merecemos todos los seres humanos¿Pero qué buscaron ambos grupos? Silenciarse.

Pretender que ninguno de los debería existir, porque la vía de la justicia social solo es una.

Adjudicarse ideologías políticas que no son

 Ese silenciamiento tiene una estrategia muy particular, que utilizan líderes populistas para poder acaparar seguidores: Enmarcar a un enemigo que se encuentra mezclado entre los civiles, para derrotarlo con ayuda de los que buscan la verdad. En este caso de la profesora Sanín, es curioso que lo último que se haya expresado es que hay grupos terroristas en la Universidad, que hay grupos neonazis, antisemitas y machistas. Quiero decirles, que están utilizando la misma estrategia del Uribismo para ampliar su fanaticada: Decir que sus enemigos son terroristas abanderados de ideologías del miedo que buscan hacerse con el poder.

“Chompos” no es un grupo de bandoleros neonazis, ni de terroristas maltratadores, es un grupo de ocio para perdedores que no saben medir sus palabras. Es cierto que muestran actitudes ofensivas frente a grupos sociales, pero eso lo hace todo el mundo, nada más cuando la periodista dice que los estudiantes que aprueban el meme deben ser “hediondos”. Seguramente en su cabeza debe haber una cláusula universal que dictamine que expresar el deseo sexual es exclusivo de la gente bella. Lo que sí deberían estar haciendo los representantes del grupito, es pararse frente a sus convicciones y entablar un diálogo con la profesora Sanín, en donde discutan cuáles son los límites del ocio, del respeto y la tolerancia.

Esa misma forma de convencer a la opinión pública fue la misma que utilizó Gorge W. Bush después de los atentados al World Trade Center: hacerle creer a la comunidad internacional que todos los musulmanes cargan bombas entre las tripas y que merecen ser exterminados porque TODOS acabaron con varios de sus edificios más emblemáticos. Así que que Alonso Sánchez Baute, cuide la forma en la que utiliza esa palabra, porque más que bien a nuestra sociedad, le ha traído dolor y separación (por su columna en la revista semana) . No invite a la sociedad colombiana a silenciar, que ya estamos llenos de fosas comunes de gente a la que han silenciado.

Y si hoy como estudiantes Universitarios de los Andes, o participantes del grupo Chompos quieren quitarse esa cochina etiqueta que son niños ricos borrachos perpetradores de crímenes, violadores como lxs feministxs y los medios los han querido encasillar, inconscientes de todo tipo de noción social, tienen que dar la lucha de ambos lados. Que si tienen críticas frente al feminismo las hagan (Que no son críticas contra los derechos humanos, como dice Francisco Barrios en su publicación de Facebook, sino al sistema de valores que se ha fomentado a través del activismo) con argumentos, y que si van a tener espacios de ocio que puedan ofender a alguien tengan los pantalones para pararnos a reconocer sus errores o a defender sus posturas. Pero no nos carguemos el título de terroristas porque no quisimos dar la cara, o porque quisimos emprender una ofensiva burocrática contra una profesora que ha protestado porque se sintió ofendida.

El discurso del odio

En este punto debo ser claro y es que ambos lados están promoviendo un discurso de odio, tanto el grupo “Chompos”, como la profesora Sanín, se han encarnizado en una lucha por menospreciar las cualidades del otro lado por donde puedan. Si bien los académicos y los ilustrados suelen ser especialmente fanáticos de burlarse de la ignorancia y la falta de conocimiento, un debate de este calibre no puede fomentar ese tipo de odios, por la naturaleza del debate.

No se puede fomentar este tipo de burla, porque están oprimiendo a gente que se quiere expresar por un medio que no comprenden del todo. Y de la misma forma, pienso que deben doblegar sus esfuerzos por educar a las personas que están del otro lado de la pantalla tratando de salvarse el pellejo con su estadía en la Universidad por una broma que no lograron medir.

Así mismo, el grupo de “Chompos” debe entender que están ejerciendo violencia de forma simbólica y que van a tener problemas si continúan con el modo de operación que han venido llevando en redes sociales. Si no quieren ser identificados y no quieren ser señalados, lleven su grupo a instancias menos públicas. Pero al hacerse públicos se hacen acreedores a una responsabilidad y esa responsabilidad en este momento es la ausencia que hace que el resto de la comunidad Uniandina los quiera silenciar.

El humor siempre duele

Una de las vías para criticar una sociedad, siempre va a residir en el humor. Y sabemos que el humor es incómodo porque luchar contra él de una forma académica es muy difícil, pero creo que es el lenguaje de los inteligentes para hacerse paso entre gentes que no habitan en bibliotecas leyendo sociología o historia. Uno de los ejemplos más dolorosos que tenemos, es Jaime Garzón, quien murió a manos de sus enemigos porque nunca fue capaz de dejar de burlar esa sociedad narcotraficante y guerrista que hoy estamos tratando de acabar.

Uno tiene que aprender a reírse de sí mismo y a sabotearse, para dejar que las heridas descansen de respirar y más bien sanen. El humor es una terapia, es una forma de hacernos comunidad, y si bien el humor de “Chompos” es un humor desagradable y arrabalero, hay que entender que en ese humor se muestran comportamientos y opiniones que nadie se atreve a decir en clase por miedo a ser silenciado.

Mi invitación para “Chompos” es que mejoren la calidad de su humor y entiendan que están en el ojo del huracán porque no han sabido regular los contenidos que están publicando. Si quieren volver sus argumentos un punto de discusión y que de alguna forma se los tomen en serio sin que les cierren el chuzo, deben abogar por tener algún tipo de contenido editorial que la moral colectiva les permita. De lo contrario, vayan al anonimato: Vayan a Reddit, a 4chan, a otro board que les permita burlarse de cuanta cosa quieran sin tener que perturbar a la opinión pública.

Mi invitación para Carolina Sanín, es que muestre ímpetu e inteligencia, que invite a sus agresores al diálogo como lo hizo Garzón antes de morir y que aprenda la lección de la risa, que no entiende de argumentos sino con astucia. Intente hacer una clase en la que utilice a “Chompos” como su materia prima para revisar lo mal que está la sociedad colombiana, aprópiese de sus propias técnicas para sobrellevar el dolor que nos causan nuestras heridas. Aprenda a burlarse de sus enemigos en un código en el que ellos mismos puedan entender.

Escucha y la verdad no es más que Sanín burlándose de los que no le agradan, así como lo está haciendo Chompos y se está dejando ganar. Decir que el lenguaje del humor no es de su dominio, es mentir. Utilice el don para defenderse, ya que la institución no le va a ayudar.

Acabo esta pequeña opinión con esta canción

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